Poner la fruta deshidratada en una jarra grande y cubrirla con el agua fría.
Dejar reposar en el frigorífico un mínimo de 4 horas, mejor de un día para otro. La fruta se rehidrata poco a poco y cede su aroma sin amargar, algo que sí ocurre al usar cáscara fresca.
Añadir las hojas de menta ligeramente golpeadas justo antes de servir.
Servir con hielo. La fruta puede comerse al final o reutilizarse para una segunda jarra.
Publicada el 29 de agosto de 2026
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