Cortamos los champiñones en filetes delgaditos y los colocamos en un cuenco al que añadimos la cebolla troceada, el perejil, los líquidos (zumo de limón y aceite) y salpimentamos.
Lo dejamos macerar al menos 1 hora. Cuanto más tiempo pasa, más sabor coge y más amarillos quedan los champiñones en vez de blancos, pero esto no es un problema. Se puede tener macerando incluso de víspera.
Para emplatar utilizamos un aro colocando un fondo de lechugas y encima los champiñones aliñados. No necesita más vinagreta porque ya lleva los propios líquidos de la maceración.
Para finalizar, rehogamos en una sartén antiadherente sin aceite, o con un mínimo, los tomates secos en trocitos durante un minuto y los espolvoreamos encima de la ensalada.
Publicada el 27 de mayo de 2017
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